Say Yes To Donuts

Repostería artesanal y encargos por pedido

Quiénes somos: un obrador pequeño con una idea fija

Say Yes To Donuts nació en Russafa con una obsesión concreta: traducir sabores españoles a la repostería moderna sin que ninguno pierda su carácter. Aquí trabajamos con masa madre de fermentación lenta, ingredientes de temporada y una lista corta de variedades que cambia según lo que da el mercado.

Quiénes somos

Un obrador pequeño en Russafa que traduce la despensa valenciana a la masa

Say Yes To Donuts nació de una idea sencilla y algo cabezota: si en Valencia tenemos horchata, naranja, turrón y crema catalana a mano, ¿por qué la donutería moderna seguía copiando modelos de fuera? Empezamos en un local de Carrer de Russafa con dos freidoras, una mesa de mármol y muchas libretas de pruebas.

Para quién trabajamos

Nos compran vecinos que pasan a media tarde, familias que encargan cajas para cumpleaños, oficinas del barrio que piden bandejas para reuniones y algún turista que se lleva una docena al aeropuerto. No hacemos donuts para escaparates de revista: las hacemos para que se coman el mismo día, con café, con merienda o de pie en la acera.

Cómo nos posicionamos

No somos una franquicia ni una pastelería clásica. Somos un obrador de autor donde cada variedad parte de un sabor español reconocible y se trabaja hasta que funciona en formato donut, sin disfrazarlo de otra cosa.

Nuestro tono

Hablamos claro: qué lleva cada pieza, qué alérgenos tiene, cuándo se hace y cuándo se agota. Preferimos decirte que hoy no hay turrón a inventarnos una excusa. La repostería artesanal tiene límites y nos gusta contarlos.

Lo que no vamos a hacer

No congelamos masas para venderlas como recién hechas, no usamos aromas artificiales para simular chufa o azahar y no ampliamos la carta cada semana solo por novedad. Cuando una prueba no convence, se queda fuera aunque duela. Esa es, más que cualquier eslogan, la identidad del obrador.

Por qué abrimos un obrador en Russafa

No venimos a inventar la repostería. Venimos a discutirla un poco.

Say Yes To Donuts nació de una incomodidad concreta: en Valencia se come bien, se merienda bien y se celebran cosas con dulce, pero el donut seguía viviendo en una vitrina aparte, con sabores importados y una textura que no siempre aguanta el viaje. Nos pareció raro. Aquí hay chufa, naranja, almendra, azúcar quemado y chocolate de verdad. Nos pareció que ese material merecía una masa fermentada, un glaseado honesto y un mostrador donde se pueda preguntar sin prisa.

Trabajamos por lotes pequeños, con horneado del día y sin congelar la producción para estirar la semana. Eso implica límites: algunos sabores se agotan antes de la tarde, otros solo salen cuando la fruta está en su punto, y no todo lo que probamos llega al público. Preferimos decirlo antes que servir algo tibio de sabor. Cada variedad pasa por varias rondas de cata interna, y las que sobreviven son las que reconocerías a ciegas: si un donut de horchata no sabe a horchata, no sale.

El efecto que buscamos en quien nos visita es sencillo: que muerda algo que le suene a su ciudad y que no tenga que elegir entre tradición y repostería moderna. Que se lleve una caja para compartir, que pregunte por los alérgenos sin vergüenza y que vuelva cuando cambie la temporada. Ese es todo el plan.

Producto del día

Amasamos por la mañana y vendemos lo que sale. Si un lote no convence en la cata, no llega al mostrador.

Sabor local primero

Chufa, naranja y almendra se compran cerca. Cuando la temporada falla, cambiamos la receta o la retiramos.

Sin misterios

Ingredientes, alérgenos y tiempos de conservación a la vista. Preguntar no molesta, ayuda a elegir mejor.

De una mesa de cocina a un obrador en Russafa

La historia de Say Yes To Donuts no empieza con un plan de negocio, sino con una masa que no subía. En 2019, en una cocina de Ruzafa, preparamos la primera tanda de donuts con horchata de chufa y salieron densos, casi como un bollo. Aquel error nos obligó a entender la fermentación, la temperatura de la horchata y por qué la chufa de Valencia se comporta distinto según cómo se tueste. Guardamos aquella receta fallida en un cuaderno que todavía conservamos.

2019 - 2020

Los primeros ensayos

Probamos más de cuarenta combinaciones de masa antes de abrir al público. La naranja valenciana nos costó: la ralladura amargaba si se pasaba de cantidad y el zumo reducido cambiaba la humedad del donut. Aprendimos a retirar la piel blanca y a trabajar con flor de azahar en dosis mínimas.

2021

El obrador de Russafa

Pasamos de vender por encargo a tener un local propio en Carrer de Russafa. Eso nos permitió ampliar el horneado diario, separar la zona de masas de la de glaseados y controlar mejor los alérgenos. También empezamos a documentar cada lote, algo que hoy sigue siendo obligatorio en el obrador.

2022 - hoy

Temporadas y clásicos

Incorporamos el turrón de Jijona en invierno y la crema catalana con caramelo quemado al fuego. Cada temporada revisamos qué sabores funcionan y cuáles no: algunos, como el chocolate al 70%, se quedaron fijos porque aguantan bien el paso del tiempo y el transporte.

Hoy seguimos con la misma idea: reinterpretar sabores españoles sin disfrazarlos. No buscamos el donut más espectacular, sino el que se reconoce al primer bocado. Cada decisión, desde la chufa hasta el azúcar del glaseado, pasa por el mismo filtro: que sepa a lo que dice que sabe.

Quién está detrás del obrador

Say Yes To Donuts no nació en una cocina profesional, sino en una mesa de piso de Russafa donde se probaban masas los domingos por la tarde. Hoy somos un equipo pequeño y bastante cabezota: preferimos sacar seis variedades bien resueltas que doce a medias. Cada donut que sale del obrador pasa por las manos de las mismas cuatro personas, y eso se nota en los detalles.

Marta Ferrer

Responsable de masas y fermentación

Viene de panadería de barrio, donde aprendió a leer la masa por tacto antes que por reloj. Controla los tiempos de levado en función de la humedad de Valencia, que en verano obliga a fermentar de noche.

Andreu Climent

Glaseados y coberturas

Trabajó cuatro años en pastelería de autor y es quien pelea con la crema catalana para que el caramelo quede crujiente sin quemar el azúcar. Lleva un cuaderno con cada prueba de horchata y naranja.

Nuria Sanchis

Producto local y proveedores

Se encarga de que la chufa venga de l'Horta y la naranja de temporada real, no de cámara. También revisa etiquetados y alérgenos antes de que un lote salga a mostrador.

Pau Bordera

Encargos y atención en tienda

Es la voz que responde al teléfono y organiza las recogidas de pedidos grandes. Conoce de memoria qué variedades aguantan bien un viaje corto y cuáles conviene comer el mismo día.

Cómo trabajamos juntos

Nos juntamos cada lunes para decidir la carta de la semana y cerrar qué variedades entran en temporada. Ninguna receta pasa al mostrador hasta que las cuatro personas la han probado y han puesto pegas. Si un sabor no convence a alguien del equipo, no se vende, aunque haya gustado en redes. Ese filtro es incómodo, pero es el que mantiene la coherencia entre lo que contamos y lo que servimos.